Maratón Pirineo 2018: Mi nueva carrera de casa

Recorriendo el Parque Natural del Cadí-Moxeiró

escrito por Mariano Domínguez el 8-10-2018

Sobre la carrera

La Maratón Pirineo tiene lugar a fines de Septiembre en Bellver de Cerdanya, con un recorrido de 45 kilómetros y 2.400 m+ que recorren el Parque Natural del Cadí-Moxeiró. Es la hermana del medio de una serie de carreras que comprenden la Ultra Pirineo, la Mitja Pirineo y la Nit Pirineo.
Todas las modalidades tienen una gran convocatoria de corredores, las inscripciones son en Diciembre-Enero de cada año.

Perfil Maraton Pirineo

Con salida y llegada en Bellver de Cerdanya, subirá hasta el mítico “Pas dels Gasolans” (2430m), pasando antes por el refugio de “Cortals de l’Ingla”. A partir del “Pas dels Gasolans” se iniciará un descenso hasta Montellà-Martinet, pasado por el refugio de “Prat d’Aguiló”, para acabar finalmente volviendo a Bellver de Cerdanya.

Momentos Previos

Martinet fué el lugar elegido para hospedarme previo a la carrera. Su cercanía con Bellver es de unos 5 minutos en coche, así me evitaba un madrugón. Desde Barcelona son unos 110 kilómetros dependiendo del punto de partida.

Martinet

Como se puede apreciar en la foto, este municipio se encuentra ubicado a pie de carretera y, por tanto, el turismo de paso es uno de los elementos más vivos de la zona. Además, también transcurre por él el río Segre.

Antes de llegar a Martinet, hice una pequeña escala en Bagà, lugar donde se retiraba el dorsal, y también lugar de partida de la Ultra.
El trámite fue rápido, la organización lo tiene bien montado. Con el dorsal viene incluida una camiseta Salomon, sponsor principal de la carrera.

3, 2, 1...

Alrededor de las 7:30 de la mañana estaba en el lugar de largada en Bellver, me encontré con amigos y compañeros de RunBcn.
Decidí comenzar la carrera con el grupo al menos durante los primeros momentos, antes de finalizar el primer kilómetro me encontré en medio del pelotón sin rastros de mis compañeros. En este momento me pareció que lo mejor era hacer una carrera arriesgando y no llegar comodamente a la meta. Iba superando corredores hasta encontrarme el primer tapón. Lo superé lo más rapido que pude para luego encarar la subida al primer puesto de avituallamiento en Cortals.

Venía muy bien, con muy buenas sensaciones. Me ponía objetivos cortos tratando de seguir a corredores que eran un poco más rápidos que yo. Por el momento la estrategia funcionaba de maravilla.
Desde Cortals hasta Aguiló hay 14 km de distancia y la mayoría son en subida, pero mi ritmo era bueno y podía seguir corredores e incluso superar a varios. Una vez alcanzado el máximo de altura seguía la bajada a Aguiló.
Aquí mi mayor punto débil: las bajadas técnicas. Muchos corredores que había superado en la subida me pasaron en este sector de descenso. De alguna manera me las arreglé para llegar al puesto y allí recargar agua y comer algo. Notaba algunos signos de cansancio.

Solo restaba seguir bajando hasta Martinet unos 10 km, pero siempre había algún repecho y no siempre el terreno me dejaba correr libremente. Me acomodé con el mismo grupo de corredores para tratar de mantener un ritmo, pero el calor a esta hora ya era fuerte.
En Martinet me mojé la cabeza, comí y recargué agua. Pero, ya no tenía fuerzas. Quedaban 11 km los cuales aún restaban unos 500 m+. Intenté correr, pero me era imposible, estaba agotado. Decidí caminar y correr algunos metros de una manera penosa.
Sin embargo mi cabeza estaba bien. Estaba contento con mi estrategia de arriesgar. Sabía que iba a ser finisher, pero también sabía que de haber sido efectiva hubiese finalizado la carrera cerca de las 6 horas o incluso algunos minutos menos.

Llegué a Bellver corriendo, sabiendo que el próximo año lo intentaré nuevamente y que ahora cuento con la ventaja de conocer el circuito.



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