Los geles energéticos: Cómo funcionan y cuando se deben tomar?

escrito por Mariano Dominguez el 25-11-2017

Como los geles afectan nuestro rendimiento. Geles Si? O geles no?

Hasta no hace mucho tiempo, los corredores consumíamos exclusivamente agua, bebidas isotónicas, y, a veces, alguna fruta como suplemento de glucosa primaria durante las carreras, sobre todo, de larga duración. Afortunadamente, los avances en la comprensión de la nutrición deportiva (específicamente cómo se utiliza el glucógeno para alimentar los músculos) nos ha proporcionado una gran cantidad de productos para elegir, cada uno de ellos diseñado para reponer el glucógeno a los músculos mientras éstos trabajan.

Por lo tanto, hoy en dia, el problema no es la búsqueda de un producto para reponer, sino más bien conocer la clasificación de la gran cantidad de opciones posibles, para luego desarrollar una estrategia de nutrición que nos asegure el abastecimiento del combustible de manera óptima Y OPORTUNA en el día de la carrera. Vamos a ver, entonces, cómo funcionan los geles energéticos y otros suplementos de hidratos de carbono, lo que les ayudará a entender exactamente cuándo y con qué frecuencia debemos tomarlos para asegurar el máximo rendimiento.

Cómo trabajan?: Nuestro cuerpo usa dos fuentes principales de combustible para alimentar los músculos cuando estamos corriendo: grasa e hidratos de carbono (carbohidratos, "carbos"). La grasa es un recurso en gran abundancia, por más flaquitos que seamos, pero se transforma en energía utilizable de manera excesivamente lenta, lo que no es muy eficaz cuando vamos a um ritmo de 60-70% de nuestro VO2 máx (más o menos equivalente al umbral aeróbico o ritmo de maratón). Por lo tanto, nos quedan los carbos como fuente primaria de combustible cuando hay que correr.

El problema con ellos es que sólo podemos almacenar una cantidad limitada en nuestros músculos, por más que intentemos forzar una sobrecarga. Por lo general, se puede almacenar el equivalente a 90’ de glucógeno muscular cuando se corre a un ritmo de medio maratón y aprox. 2 horas cuando vamos a ritmo de maratón. Por lo tanto, como no somos élites, se nos acaba el glucógeno muscular mucho antes de cruzar la línea de meta. Y para eso, aparecieron los geles energéticos, diseñados para ser compactos, transportables e intentar reponer las reservas de hidratos de carbono que se agotan cuando corremos.

“Excelente, son nuestra salvación: a comer geles que se acaba el mundo!!!”: Mmmmm, noup....Desafortunadamente, los geles no proporcionan una sustitución “uno-a-uno” respecto a la carga de carbos naturales obtenida de las comidas previas (algo que no vamos a leer en ninguna etiqueta de nuestro gel favorito) debido a que el glucógeno que ingerimos a partir de geles, no siempre hace su camino directo hacia los músculos en acción: se vá parte de él por el camino más fácil hacia el hígado. Para que el glucógeno llegue a los músculos, primero debe ser digerido, atravesar la pared intestinal, y recién allí, ser absorbido por los músculos. Como ven, este proceso lleva tiempo y no es muy eficiente.

"Pero yo siento que cuando me meto un gel, reacciono!!!". Y es efectivamente así: nuestro cerebro se alimenta de la glucosa almacenada en el hígado. A medida que avanzan los kms., los músculos van agotando la glucosa de la sangre, la sangre tira la glucosa de todos lados y, por lo tanto, el cerebro recibe menos glucosa (de allí que comenzamos a sentirnos medios confundidos o mareados en las carreras largas o si corrimos sin comer lo suficiente). Al meternos un gel, vas a obtener la reacción suficiente para tu mente, pero como ya comentamos, los músculos no recibirán la misma proporción de empuje. Eso debemos entenderlo.

Síntesis: los geles energéticos ayudan a reponer el glucógeno parcialmente cuando lo vamos consumiendo em um maratón. Sin embargo, no son muy eficientes, no sustituyen uno-a-uno a lo consumido por nuestros músculos, por lo tanto el tiempo y la frecuencia de reposición son factores críticos para evitar el colapso durante la carrera de larga duración.



Compartir: