Ultra Trail du Mont Blanc

Mi experiencia en los 101km de la CCC

escrito por Mariano Dominguez el 8-09-2017

Tuve la suerte de poder ser partícipe de la fiesta más grande del Trail Running que se celebra cada año en Chamonix, Francia. Fuí uno de los 1900 corredores de la CCC (Courmayeur, Champex, Chamonix), cubriendo de esta manera 101km con casi 6000m de desnivel positivo acumulado. En este post, mi experiencia.

Algún tiempo atrás

La idea de participar en la CCC surgió a principios de 2016 cuando me propuse correr algunas Ultras que sean carreras calificativas para el Ultra Trail du Mont Blanc. Aprovechando que vivo en un entorno de sierras y con grandes montañas cerca, no me parecía una locura si entrenaba adecuadamente.

Luego de correr El Cruce, participé en Abril del 2016 en la Ultra Trail Barcelona, en el Parque del Garraf, en la modalidad de 70 km. Fué una experiencia dura, ya era mi primer ultra, pero pude completarla. El gran reto del año sería en Septiembre en la Ultra Pirineu.

La UP con sus 110 km y 6800 m+ fué un gran reto que tuve la suerte de correrla con mi amigo Hernán de Lahitte, de muchísima más experiencia que yo en este tipo de carreras. Otra prueba superado y los puntos que necesitaba para acceder al sorteo de la CCC.

En camino a Chamonix

El resultado positivo fue un golpe de suerte, ya que muchos corredores en su primer intento no logran ser parte del listado de participantes. Ahora todo dependía de mí, entrenar y sumar kilómetros

Además del entrenamiento participé en carreras: El cruce, Montserrat Skyrace y la Esquella de Pardines. Cada una diferente a la otra, ya sea en distancia, elevación, dificultad del terreno, y otros factores. Todo lo que hacía sumaba para el gran objetivo

Tuve altibajos durante los meses de entrenamiento donde no encontraba motivación. Mucha veces pensé que no iba a poder con semejante carrera, pero algo (no se que exactamente), me llevaba a seguir adelante. Así fue como seguí sumando kilómetros y elevación en mis piernas. Mi running team RunBCN también ayudó al entrenamiento con las salidas largas en los Pirineos.

A poco más de un mes del viaje a Chamonix, pude confirmar que viajaba con dos amigos que iban a ser claves en la carrera. La CCC permite asistencia en tres puntos de la carrera.

La fiesta del Trail Running

Una vez aterrizados en Ginebra, y luego de la hora y veinte minutos que separan el aeropuerto de dicha ciudad con Chamonix, ya estábamos viviendo la carrera. De un momento a otro, algo que costó tanto y se hizo rogar, ya estaba enfrente de mis ojos. Un lugar soñado para cualquier amante de las montañas.

Es muy difícil describir Chamonix, no alcanza una foto, no alcanzan mil palabras. Hay que estar en el lugar para entenderlo, el lugar es increíble. El día 30 de Agosto decidimos recorrer la feria, donde todas las marcas venden sus productos y donde es posible encontrar a los corredores de elite entre el medio de la gente. Tommy Rivs, Zach Miller, Sage Canaday, Hayden Hawks, entre otros, estaban en el lugar.

A metros del arco de llegada de la UTMB con Sage Canaday

Luego, a la tarde, decidimos estirar un poco las piernas y salimos a correr por el valle, lejos de la multitud. Nos adentramos en un bosque con algunos desniveles, sin cansar las piernas antes de la carrera. Era imposible no hacerlo, nada mejor que correr con amigos y con el agregado de la vista del Mont Blanc.

Era tiempo de acreditarse, delante mío, Jim Walmsley. El proceso de acreditación consta de llevar la mochila preparada con el material obligatorio. Hay un riguroso chequeo de que este todo en orden. En mi caso revisaron la campera de lluvia, el pantalón de lluvia y los guantes impermeables (la meteorología para la carrera no era buena).

UTMB Acreditación Chamonix Mont Blanc

Courmayeur - Champex - Chamonix

Sonó el despertador a las 5 AM, desayuno tranquilo y mochila ya preparada desde el día anterior. Me subí al bus de las 7:15 con mis amigos y asistentes, Sebastián y Benjamín. El viaje a Courmayeur es por el túnel que atraviesa el macizo del Mont Blanc, para mi sorpresa y la de todos, en el lado italiano el clima era otro, despejado con el sol asomando.

Ya se vivía el ambiente de la carrera, miles de corredores, familiares y acompañantes llenaban las calles de Courmayeur. Faltaban solo minutos para el comienzo de la carrera, de mi lado tranquilidad, mi estrategia era tratar de pasar corredores en el pueblo para evitar tapones más adelante. Me despedí de mis amigos, charla previa con dos corredores compatriotas Hernán y Alejandro, y al cajón de salida.

Momentos previos a la largada en Courmayeur UTMB CCC

Luego de los himnos de los 3 países anfitriones de la carrera (Italia, Suiza y Francia) y del clásico conteo a cero, los 1900 corredores estábamos recorriendo las calles de Courmayeur. Mi estrategia era correr durante todo el pueblo para tratar de pasar la máxima cantidad posible de corredores y así evitar tapones más grandes en los primeros senderos

Ya fuera del asfalto la subida era más pronunciada y el "cordón humano" era extenso, aunque el ritmo no era lento. Mi estrategia iba cambiando de acuerdo al momento de la carrera, en este punto era aprovechar el ritmo del pelotón para descansar. Siguiendo la subida, y para hacerla más llevadera, me encontré con dos corredores argentinos y fuimos tirando juntos durante un buen tramo de la primer trepada.

Una vez coronada la larga trepada era momento de bajar el refugio Bertone, primer avituallamiento de la carrera. En la bajada pude pasar a varios corredores. Una vez en el refugio recargue agua y comí un poco, fue una parada rápida que me permitió seguir escalando posiciones.

El camino al segundo puesto, el refugio Bonatti, era por un sendero sin grandes desniveles pero con una vista espectacular de grandes montañas hacia la izquierda. Ya se podían ver nubes amenazantes justo hacia donde nos llevaba la carrera. En este punto de la carrera, y a modo de anécdota, me encontré con un corredor japonés que llevaba en su mochila una campana. Algo inédito, en todo punto de la carrera que vi a este corredor iba con la campana.

Camino al Refugio Bertone UTMB Chamonix

Pasado rápidamente el refugio Bonatti seguí un tramo de subida para luego encarar la bajada hacia Arnovauz. El descenso no era técnico, bajamos rápido con otros corredores hasta el puesto donde recargue agua y comí. Hasta este momento en cada avituallamiento no perdía más de dos o tres minutos.

El próximo destino era La Fouly pero antes que había que subir hasta el Col Ferret. Esta trepada fué muy dura y el clima no ayudaba, ya estaba nublado y en la subida hacía mucho frío. Con esfuerzo pude coronar y en la bajada decidí no apretar demasiado para recuperar energía. Aún así venía muy por debajo en los tiempos previstos antes de largar.

En La Fouly seguí lo que hasta ahora era mi estrategia, comer y recargar agua rápidamente. El pelotón de corredores ya estaba más separado. Seguí mi camino recorriendo Suiza. Esta parte de la carrera era enteramente por asfalto al costado de una ruta atravesando pueblos. El clima empeoraba y ya empezaba a llover. Terminada la bajada venía el momento de subir hasta Champex Lac en el kilómetro 55. En este puesto iba a tener asistencia de mis amigos Sebastián y Benjamín. Pero mi carrera mas rapida de lo previsto, quiso que llegue a Champex a las 6:15PM cuando la idea original era hacerlo a las 09:00 PM. El resultado fué que no pude encontrarme con mis amigos. En Champex me abrigue usando la camiseta de térmica del material obligatorio, me senté a comer pastas y tomar café para recuperar el calor. El frío y la lluvia llegaban para quedarse.

Un tramo de bajada pasado Champex para luego empezar la larga subida a La Giète. Mucha lluvia, frío y barro en este tramo, sumado a que en este momento tuve que ponerme el frontal porque se hizo de noche. En este momento venía como nuevo pasando corredores en toda la subida, y sería igual en la bajada a Trient, con un grupo de cuatro corredores veníamos corriendo como si la carrera recién hubiera comenzado.

En Trient finalmente me encontré con mis amigos, que se sorprendieron al verme tan entero en este punto de la carrera, en el kilómetro 70. Aproveché para cambiarme de ropa, ya que venía empapado por la lluvia. Comí rápidamente y otra vez a la aventura.

En la mitad de la subida a Les Tseppe empezaron los problemas estomacales, náuseas y pérdida de fuerzas, sin poder comer ni beber. Mi ritmo bajó considerablemente, no podía creer que me esté pasando eso. La bajada hasta Vallorcine en el kilómetro 82 la tuve que caminar, no podía moverme ágilmente.

Ya en Vallorcine pasé por la enfermería para pedir alguna pastilla para las náuseas, y decidí acostarme para tratar de superar el problema. En este punto mi objetivo de bajar las 20 horas en la CCC se esfumaba. Dormí en Vallorcine, realmente no se cuanto. Me desperté y seguí camino. Intenté correr pero era imposible, solo quedaban 20 kilómetros, pero iban a resultar los 20 kilómetros más difíciles y técnicos de la carrera.

Lo que solo me empujaba a seguir era tratar de tener el chaleco de finisher, mi bronca por el gran tiempo que podría haber hecho me cegaba y fuí pensando durante mucho tiempo en abandonar la carrera. La dificultad del terreno no ayudaba. Seguía sin poder beber ni probar bocado. Así, a duras penas y con el amanecer en el Mont Blanc llegue al último puesto, Flégère.

Solo restaba la última bajada hasta Chamonix, tramo que también tuve que caminar. No podía hacer nada más que dejar pasar a otros corredores. Sin embargo mi carrera fue tan buena hasta el kilómetro 80 que iba a poder cruzar la meta en menos de 23 horas.

Terminó el eterno descenso y ya en el asfalto me llevé la sorpresa de encontarme a Melina, de mi running team donde solía entrenar en Buenos Aires (CorrerAyuda). Me dió un impulso para poder correr hacia la meta. Adentrado en el pueblo estaban esperandome Sebastián y Benjamín, con ellos fuí corriendo hasta el arco de llegada. El resto es historia.

UTMB 2017



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